Un espacio para colgar citas de teología, clasificadas por etiquetas para manejar a modo de base de datos.

La caridad

| miércoles, 13 de diciembre de 2006
La fe se organiza según el pasado, la esperanza según el futuro, pero la caridad (nos dice Jean-Luc Marion), "se juega en el presente [...] Ante ella no vale ninguna justificación, ninguna escapatoria, ningún discurso de excusa. O amo o no amo, o doy o no doy [...] Doctrina inquietante que pone todo entre nuestras manos. Tanto más inquietante cuanto se trata del acto más simple - amar o no amar"
Jean Luc Marion, La connaissance de la charité, en: Communio (France) 19 (1994), 27-42

Libremente adaptado de
http://chemin.blogspot.com/2006/12/le-prsent.html

Jesús en sus milagros

| martes, 12 de diciembre de 2006

«Quién y cuán grande es este sacerdote nuestro lo demuestran sus mismas obras y milagros. Toca a los leprosos y no se mancha; pues la lepra, que habría podido manchar al que tocaba, al desaparecer ya no le podía contagiar. Y así como los demás sacerdotes, si tocaban los cuerpos de los muertos, quedaban manchados, este sacerdotes, en cambio, toca a los muertos y permanece puro. ¿Pues cómo podría mancharle la muerte, cuando lo que tocaba adquiría vida al instante? Toca los ojos de ciegos y ven, pues Él es la Luz; toca la boca de los mudos y en seguida hablan, pues Él es la Palabra; toca los oídos de los sordos y oyen sin demora, pues Él es la Voz; del mismo modo palpa con la mano a los cojos y corren, pues Él es la Fortaleza. En suma, toca cualquier clase de enfermos, sin excepción, y los cura, pues Él es la Salud; absuelve a los reos, pues Él es la Inocencia; manumite la esclavitud de los pecados, pues Él es la Libertad; hace volver de los infiernos, pues Él es la Resurrección; lleva a lo cielos, pues Él es el Rey; despierta a los muertos, pues Él es la Vida; en resumen, Él es aquello mismo que hace y no deja de hacerlo, a no ser que la misma obra, que fuera a realizar, sea posible por la misma naturaleza».

(Gregorio de Elvira, Tractatus XIX, parágrafos 17-18)

Enviado por Antonio Reyes

La mente del científico

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Ningún científico piensa con fórmulas. Antes de que el físico comience a calcular debe tener en su cerebro el curso de los razonamientos. Estos últimos, en la mayoría de los casos, pueden ser expuestos con palabras sencillas. Los cálculos y fórmulas vienen después.
(A. Einstein [1879-1955], tomado de Novedades científicas)

La felicidad

| viernes, 8 de diciembre de 2006
La vida feliz se tiene si el alma usa de los dones de la fortuna sin ser esclava de ellos.
(Séneca, "De vita beata", III-3)

Cristo y hombre

| miércoles, 6 de diciembre de 2006

No solamente no conocemos a Dios más que por Jesucristo, sino que no nos conocemos a nosotros mismos más que por Jesucristo. Sólo por Jesucristo conocemos la vida y la muerte. Fuera de J.C. no sabemos lo que es nuestra vida, ni lo que es nuestra muerte, ni Dios, ni nosotros mismos.

B. Pascal, Pensamientos 417 (548)


Examínese atendiendo a esto el orden del mundo, y véase si todas las cosas no tienden al establecimiento de los dos puntos capitales de esta religión: Jesucristo es el fin de todo y el centro al que todo tiende. Quien lo conoce, conoce la razón de todas las cosas…

B. Pascal, Pensamientos 449 (556)

La fe: conversión y conocimiento

| jueves, 30 de noviembre de 2006
La fe es una totalidad extremadamente rica. Cabe distinguir en ella, pero guardándose de separarlos, aspectos diferentes que integran esa totalidad. En particular, comporta, lo mismo que la palabra de Dios a la que responde como nuestro "amén", un aspecto noético y un aspecto dinámico. En ella, el Evangelio de la salvación es aceptado y conocido, y opera. Según esta doble linea es como ella constituye "el fundamento de las cosas que se esperan y un convencimiento de las cosas que no se ven" (Heb 11, 1). Está claro que su aspecto noético (fides quae creditur) sitúa la fe en el plano de una ortodoxia de Iglesia, plano de la realidad colectiva, objetivable y comunicable, en tanto que su aspecto existencial de principio de conversión y de salvación (fides qua creditur) depende de la vida personal. Pero ambos no podrían ser disociados: se unen en la profesión de fe del bautismo, en la que uno se ofrece a la catequesis de la Iglesia para comprometerse, por la gracia regeneradora de Dios, en el camino de la vida eterna. El Dios vivo revela y promete, la fe en el Dios vivo conoce y compromete.
(Y. Congar, "La Fe y la Teología", 109)

Obsolescencia

| lunes, 27 de noviembre de 2006
Es ridículo vivir cien años y ser capaces de recordar únicamente treinta millones de bytes. Recordamos menos de lo que cabe en un disco compacto. La condicion humana se está volviendo realmente obsoleta a cada minuto que pasa.
(Marvin Minsky, matemático, profesor del M.I.T., publicada en Microsiervos)