Un espacio para colgar citas de teología, clasificadas por etiquetas para manejar a modo de base de datos.

Mostrando entradas con la etiqueta Gregorio de Elvira. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gregorio de Elvira. Mostrar todas las entradas

Jesús en sus milagros

| martes, 12 de diciembre de 2006

«Quién y cuán grande es este sacerdote nuestro lo demuestran sus mismas obras y milagros. Toca a los leprosos y no se mancha; pues la lepra, que habría podido manchar al que tocaba, al desaparecer ya no le podía contagiar. Y así como los demás sacerdotes, si tocaban los cuerpos de los muertos, quedaban manchados, este sacerdotes, en cambio, toca a los muertos y permanece puro. ¿Pues cómo podría mancharle la muerte, cuando lo que tocaba adquiría vida al instante? Toca los ojos de ciegos y ven, pues Él es la Luz; toca la boca de los mudos y en seguida hablan, pues Él es la Palabra; toca los oídos de los sordos y oyen sin demora, pues Él es la Voz; del mismo modo palpa con la mano a los cojos y corren, pues Él es la Fortaleza. En suma, toca cualquier clase de enfermos, sin excepción, y los cura, pues Él es la Salud; absuelve a los reos, pues Él es la Inocencia; manumite la esclavitud de los pecados, pues Él es la Libertad; hace volver de los infiernos, pues Él es la Resurrección; lleva a lo cielos, pues Él es el Rey; despierta a los muertos, pues Él es la Vida; en resumen, Él es aquello mismo que hace y no deja de hacerlo, a no ser que la misma obra, que fuera a realizar, sea posible por la misma naturaleza».

(Gregorio de Elvira, Tractatus XIX, parágrafos 17-18)

Enviado por Antonio Reyes